(Francia, 1963) roza la inmaterialidad por su soltura con los soportes electrónicos. Partiendo a menudo de una observación de los medios de comunicación, Closky se apropia sin complejos de los códigos de la publicidad, de soportes como el póster, el magazine... Sin embargo, no recurre a la ironía, no se disocia de lo que subvierte, se muestra alienado por el mundo que describe. No finge la ignorancia y utiliza un humor que se basa en la proximidad con aquello que apunta, señalando sin enjuiciar. Una retención, una reserva que representa un método de impregnación, proponiendo una visión que siembra dudas y abre el espacio de decisión a la audiencia.